Mi cercanía a los Místicos

Experiencias de un músico arraigado en el Carmelo

TERESA, MÍSTICA Y MAESTRA – II

Por Alberto Ramos. Cantautor y escritor.

Tras mis años de Teología Espiritual en Burgos necesitaba completar lo aprendido con algún máster o complemento académico para, digamos, rematar todo el bagaje intelectual y formativo que me traía de la ciudad castellana. Veía claro que necesitaba como una “especialización” en una familia espiritual más concreta y a ser posible también más cercana. Esa necesidad la vi colmada entre los meses de octubre y junio de 2011/12 en el CITeS, un Centro Internacional para el estudio pormenorizado de la espiritualidad Teresiano-Sanjuanista, la célebre Universidad de la Mística. En cuanto supe de su existencia enseguida vi que era el lugar idóneo que el Señor ponía en mi camino para aumentar mis conocimientos y mi experiencia espiritual. Más allá de sus luces y sombras, porque de todo hay en toda aventura académica, Ávila supuso para mí el cumplimiento de una ilusión y de una promesa, que se vio reforzado por este “milagro” producido un lustro después de aquella premonición en la baranda de Sta. Ana. Me asombra comprobar que Dios escucha hasta los más leves movimientos del corazón humano y sabe de sus sueños y esperanzas. Y si es bueno para esa alma conforme a Su Voluntad los cumple con creces. En el fondo, aunque no nos lo merezcamos, todos esperamos que algún día Dios nos deje turulatos con Su Amor, y cuando esto ocurre, no sabemos qué pensar, ni qué decir, ni cómo reaccionar. Sólo lloramos y lloramos sin cesar, con o sin lágrimas, felizmente impotentes para contener el volcán de afectos, arrebatos y consuelos que vivimos por gracia, sin entender muy bien hasta qué punto comprendemos o no lo experimentado. Pero es tan dulce para el alma y tan maravilloso para el intelecto vivir en ese agradecimiento… ¿Puede haber algo mayor y mejor que el Amor Divino?, sin duda que ¡NO! y un ‘no’ con mayúsculas. Y de esto cuán bien sabía la Santa y cuán bien supo transmitírnoslo.

En una de aquellas clases magistrales en las que el ponente nos hablaba de algunos escritos de la Santa Madre salieron a relucir los Conceptos del Amor de Dios. Breves reflexiones en las que Teresa volcaba su corazón en el Corazón amante de JESÚS para recibir sus dones y preguntarse tras la experiencia vivida qué tan sublimes mercedes eran esas que a punto estaban de hacerla morir de amor. Y si no fuera por los caminos andados y los que quedaban por andar a buen seguro que la Santa hubiese volado a los brazos de su Amado mucho antes de la postrera vigilia a orillas del Tormes en la noble villa de Alba. Qué emocionantes textos, qué conmovedoras inspiraciones brotaban adaptando a la monja andariega. Casi que me parecía estar ante un reto demasiado grande para mis posibilidades. Pero suelo estar atento a las señales de lo Alto a través de las causas segundas y eran tantas y tan variadas las personas que me animaban a ello que sentía no deber dejar de lado tamaña empresa. Así que, frente al Sagrario me encomendaba a la Santa y con la mirada puesta en su icono de nuestra capilla le decía: “ya que tú eras mujer valiente y decidida, que te espantaban los melancólicos y dubitativos, y pues que el bien de las almas es el que ha de dirigir mis pasos, alcánzame por caridad la gracia de pertrecharme de las armas del coraje y el esfuerzo para realizar la música que Dios quiera concederme en beneficio de Su Gloria”. Esto que expresado así suena muy caballeresco (detalle que a Teresa no le disgustaría demasiado, sea dicho de paso), en verdad era muy necesario para que Nuestro Señor se dignase bajar a mi pobre condición y soplar sobre mi alma el modo en que iban a cabalgar las palabras de la Santa sobre mis pentagramas. El trabajo estaba en marcha y aunque no nos apremiaba el tiempo como para ir al galope, pronto hubo que cabalgar al trote ya que cuando el CITeS quedó atrás fueron los frailes de Amorebieta quienes asumieron el proyecto para que no quedara en el olvido. Otra gracia del Señor a través de un carmelita compañero de estudios.

De nuevo en Zaragoza, pero con distinta firma discográfica, se avanzaba en arreglos y pre-grabaciones. El V Centenario de la muerte de Sta. Teresa era el horizonte que nos marcábamos y para entonces habría de estar el CD en la calle. Mientras, yo pulía el tema homenaje, nacido y estrenado en el seno del CITeS con evidentes tintes teresiano-sanjuanistas. Ese “toque” del “rayo de tiniebla” que nos sumerge en la santa oscuridad del misterio Divino; porque en este requiebro el Santo también tenía algo que decir. Para muchos, uno de los cantos más sinceros y logrados de mi discografía. Para mí, el recuerdo de una “noche oscura” que no parecía tener fin, o el clamor apremiante de mi alma rogando a Dios en “una mala noche” que me sacase de “una mala posada”. Y es que pensamos que somos más fuertes de lo que realmente somos y cuando llega la prueba sucumbimos como niños al no confiar lo bastante en la Cruz del Señor. ¡Qué románticas y arrebatadoras resultan las lecturas de los gloriosos “desafíos espirituales” que libraron los grandes santos a lo largo de la Historia de la Iglesia!. ¡Qué terribles resultan cuando es el propio espíritu el que se ve aterido por el frío, mordido por el hambre, sacudido por las tentaciones y no pocas veces vencido por el enemigo de las almas que se enseñorea orgulloso sobre las débiles vidas de los débiles mortales!. “Ay, Señor”, que diría Teresa, “fortalecedme de una vez para no ofenderos nunca más”. Y en eso estamos, esperando que la música sea esa bella pero necesaria cómplice en las luchas por ganar nuestras almas para Dios y por ende las de nuestros hermanos en la Fe. No lo digo con pena, que bien sabe su Divina Majestad que el deseo es sincero y el esfuerzo honesto, aunque a veces no demos más de sí. En estas circunstancias si “la humildad es andar en verdad”, en verdad sabe JESÚS que aunque nos veamos muy flacos de espíritu lo esperamos todo de ÉL, porque nuestro amor le anhela y le busca. Y mientras fluíamos en estos progresos, en Zaragoza se iban ultimando detalles y fechas. Y así, a primeros de otoño de 2014 viajé para poner voz a nueve textos de la Santa. Dos meses y medio después el disco estaba en las estanterías de muchos de sus devotos.

2 respuesta a “Mi cercanía a los Místicos”

  1. Realmente me ha inspirado este artículo pues define lo que en determinado momento yo he experimentado en una noche muy oscura El Señor JESÚS me ha regalado un poquito de su luz y llorado a mares de felicidad por su grandísimo amor y misericordia para mí. 🙏😘😍

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